ORACIÓN DE LA MANADA:


Dulce niño Jesús,


tu que fuiste niño como yo,

te doy mi corazón todo entero.

Llénalo de virtudes y enséñame a imitarte

yo quiero seguir siempre mejor tus ejemplos

con la ayuda de la virgen, tu dulce madre y madre mía.

Yo quiero crecer en la virtud

como crezco en edad.

Asi sea.